¿Comercio justo a cualquier precio?

Documental emitido en "La noche temática"

Documental de nacionalidad francesa del año 2009. Tiene una duración de 52 minutos y está dirigido por Hubert Dubois y producido por Cineteve.

El comercio justo o solidario surgió en 1980, durante mucho tiempo permaneció confinado en las tiendas asociativas y en las ventas caritativas. El acto de compra era militante, manifestaba la expresión de la solidaridad entre los consumidores del norte y los pequeños productores del Sur.
En estas tiendas podían encontrarse objetos de artesanía procedentes de los Andes, del Mekong o de África. Y también algunos productos alimentarios. ¡Pero no se podía hacer la compra para la cena! En 1998 algunas asociaciones del movimiento anti-globalización lanzaron una campaña. Mandaron miles de tarjetas postales a los dueños de la gran distribución. La idea era forzar las puertas de los templos del consumo moderno. Monoprix y Auchan fueron los primeros que respondieron favorablemente y los primeros en tener los productos.  Les siguieron otros grupos como Leclerc, Carrefour e Intermarché. Los productos 'justos' se fueron instalando en los pasillos de las grandes superficies, y ahora no sólo los vemos en algún estante, sino que hay secciones enteras dedicadas a ellos.  Los consumidores pagan un poco más caro para que el pequeño productor gane un poco más. La pregunta es: ¿Cuál es la contribución financiera del gran distribuidor?, ¿realmente la venta de estos productos beneficia a los agricultores pobres para quienes se supone que van los beneficios obtenidos?

1 comentario:

luistope dijo...

Yo también lo vi. Realmente muy interesante como casi todos los de la noche temática y demuestra una vez más que el comercio justo es un negocio más y ayuda relativamente. Es como darle dinero a alguien que está pidiendo. Lo único que se consiga es que se acostumbre a malvivir pidiendo y no se le aporta realmente una ayuda porque se le estanca ante la posibilidad de cambio a una situación mejor. Últimamente se oye bastante lo de no dar nada a los niños en países en vías de desarrollo porque se acomodan a esa situación. La verdadera ayuda pasa por formarlos y darles posibilidades para conseguir una situación de verdadero poder siendo ellos los que manufacturen o vendan producto final. Las compañías como las que se ven en el reportaje sí que es verdad que proponen mejoras en técnicas de cultivo para rendimiento y calidad de la materia prima que siempre ayudan. Pero el agricultor ante una año de sequía o lluvias intensas no tiene otra salida.